La retroalimentación: herramienta importante para todo emprendedor. | Felipe Gonzalez Gervaso | Felipe Gonzalez Gervaso

Solo basta con una idea para que toda la magia comience, y es que comúnmente se trata de satisfacer las necesidades o resolver los problemas de una comunidad  para poder hacerse de un negocio factible ya sea brindando un servicio u ofreciendo un producto para poder solucionarlo. Sin embargo, aunque todo se vea demasiado claro, la realidad es que no lo es, ya que pueden existir diversas cuestiones y factores en nuestra idea que pueden hacer de nuestro negocio un fracaso.

Por ejemplo, muchas personas piensan tener la idea revolucionaria que ayudará a las personas a hacer más fácil la vida cotidiana, pero esta idea implica lanzar un producto muy caro debido a sus materiales y poco práctico por su tamaño, modo de almacenar, cuidados específicos entre otras cosas que la gente termina rechazándolo. Es entonces cuando nos damos cuenta que nuestras innovaciones solo funcionan bien dentro de nuestra mente especialmente, en donde todo es perfecto por el simple hecho de que no es el cruel mundo real.

Muchos emprendedores encuentran el fracaso especialmente cuando no se tiene un conocimiento basto del área, y es que muchos se basan por observación y no por experiencia propia que es en donde se detectan más fácilmente las áreas a mejorar.

Con esto podemos destacar que la información de primera mano es de vital importancia para poder ofrecer ese servicio o producto que verdaderamente mejorará condiciones o resolverá problemas de manera efectiva y real. Dicha información necesaria comúnmente viene de los errores, tropiezos y el ejemplo de otras empresas o personalidades exitosas, pero no hay nada más positivo que la retroalimentación para poder obtener justo la información que se necesita de primera mano.

Sin embargo, hay que hacer hincapié en que recibir críticas no siempre es fácil, es por eso que debemos de concientizarnos en que en algún momento habrán cambios inesperados e incluso se haga evidente realizar esas modificaciones que tanto se habían tratado de evitar para no perder la idea inicial, y ese es un error que muchas personas cometen principalmente por orgullo y encariñamiento con su negocio que lo ven más como un “bebé” sobreprotegido. Ahora es el momento propicio para comenzar a abrir nuestras mentes y aceptar todas las críticas constructivas, sugerencias y quejas para poderlas transformar en una solución para nuestro negocio.

Pero no solo cuentes con la opinión del público, también hazte de colegas emprendedores, expertos y asesores para poder tomar una decisión adecuada, ya que la idea aquí es poder obtener varios puntos de vista y no necesariamente hacer caso a absolutamente todo lo que se te diga, al final de cuentas la decisión de realizar cambios es tuya, pero para ello asegúrate de que ningún factor emocional como el ego, inmadurez y orgullo se interponga entre tu criterio y el flujo de información, recuerda que hasta las empresas más exitosas e importantes invierten grandes cantidades de dinero para obtener la opinión de sus clientes, porque al final de cuentas ellos son quienes consumen lo que nuestro negocio produce.

 

Espero que te ayude.
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