Cuando una puerta se cierra, se abre un mundo de posibilidades | Felipe Gonzalez Gervaso

Cuando una puerta se cierra, se abre un mundo de posibilidades

Estamos viviendo en una época donde los cambios suelen ser drásticos, pero estas transformaciones están incidiendo negativamente en la vida de muchas personas, así lo asegura el experto en motivación y autoayuda, Felipe González Gervaso, quien sostiene que estas variaciones no son del todo desfavorables.
Para el especialista, es importante saber digerir estos cambios repentinos de la forma más positiva posible, incluso hace alusión a una frase muy reconocida: ‘cuando una puerta se cierra, otras se abren. Es por ello que recomienda mantener la calma y aprender a identificar las oportunidades en todo momento.

 

¿Por qué una puerta se cierra?

Por lo general, cuando cerramos una puerta no lo hacemos por simple capricho u orgullo, sino porque hemos reflexionado al respecto y consideramos que es el momento de acabar con un ciclo en nuestras vidas para abrir paso a nuevas experiencias.

Sin embargo, es normal experimentar dolor cuando decidimos cerrar una puerta, ya sea porque tengamos que terminar con una relación de pareja, renunciar a nuestro empleo, mudarnos a otra ciudad, etc. Todas estas situaciones suelen producir sentimientos de tristeza.

Pero, según los expertos, aferrarnos a aquella frase ‘cuando una puerta se cierra, otras se abren’, es solo una manera de mantenernos positivos de que vendrán mejores oportunidades.

 

 

Las oportunidades no aparecen por sí solas 

Al reflexionar y cerrar ese ciclo, seguramente nos quedará un gran aprendizaje, de manera que ahora solo debemos mirar hacia al futuro con positivismo y descubrir las nuevas oportunidades que aparecen ante nuestros ojos.

Aunque, el especialista en motivación y autoayuda afirma que estas posibilidades no aparecen por sí solas. Esto significa que tenemos que buscarlas y aprender a identificarlas, incluso crearlas, activando ciertos mecanismos en nuestro interior para conectarnos con nuestras metas o sueños.

 

Usa lo que has aprendido

Si cerramos una puerta es porque todavía tenemos mucho por hacer en esta vida. Además, nos convertimos en personas más experimentadas, así que lo mejor es que utilicemos el aprendizaje que hemos adquirido a nuestro favor.

¿Cómo? Identificando y admitiendo nuestros fallos con el fin de no repetirlos en un futuro, sin embargo, también debemos reconocer cuando estamos actuando de manera adecuada para aplicar las mismas acciones en otras situaciones similares.

 

Por último mientras no perdamos el enfoque y nos mantengamos conectados con nuestras metas o sueños, otras puertas se abrirán para mostrarnos todo un mundo de posibilidades.

 

Imágenes: Pixabay.com

Share This