Hay que ser eficaz no eficiente. | Felipe Gonzalez Gervaso | Felipe Gonzalez Gervaso

La eficacia y la eficiencia son dos términos muy similares, no solo en su pronunciación sino que también se utilizan en el mismo ámbito, sin embargo, son dos cosas completamente distintas al ponerlas en prácticas. Primero definiremos ambos términos:

 

  • Eficacia: Es lograr un efecto deseado en alguna cosa.

 

  • Eficiencia: Es realizar las cosas correctamente.

Como podrás observar, el primer término tiene una gran apertura, no se encierra en hacerlo bien o no, si no en lograr algo positivo que se puede moldear a nuestros gustos y deseos, de ese modo lograr un objetivo. El segundo término es más directo y estricto, básicamente es hacer las cosas bien y punto, regularme se trata de seguir un procedimiento evitando al máximo los errores.

 

Hoy en día, es necesario ser más eficaces que eficientes, es decir, abrirnos a todas las posibilidades que tengamos  a la mano, transformarlas, desarrollarlas, diseñarlas, y disponerlas de tal manera que con creatividad y conocimientos, se puedan hacer grandes logros. Tal vez de la manera menos convencional,  y a prueba y error, pero abrirnos lo que el mundo nos pueda ofrecer, nos puede llevar a nuevos senderos del éxito.

 

Ser eficientes es una manera muy directa de lograr un objetivo, con frecuencia la eficiencia se traduce en que alguien puede seguir los pasos al pie de la letra, como si se tratase de una receta de cocina, las personas eficientes  se sujetan a un protocolo pre establecido, por ejemplo cuando todo el trabajo se basa en un diagrama de flujo donde dice qué hacer y qué no hacer.

 

Otra de los puntos a favor de la eficacia es su tolerancia a los errores para adquirir nuevos conocimientos que dan pie a la innovación y la modernidad, por ejemplo: una empresa que es eficaz, buscará todos los medios posibles para mejorar su producción y sus productos, de ser necesario adoptar procesos de otros países, nuevas tecnologías, conseguir nuevos estándares que garanticen más, es abierto a las propuestas de sus empleados, etc.

 

Mientras que en una empresa que busca la eficiencia, buscará hacer cambios mínimos que no afecten a los procesos y reglamentos que mueven a la empresa, puede que quiera preferir despedir o sancionar a los empleados que no pueda hacer bien el trabajo que se le pide, en vez de enfocarse en idear nuevas estrategias y procesos, para amenizar y simplificar la carga del trabajo de los empleados.

 

Con esto no quiere decir que está bien darle la espalda definitivamente a la eficiencia, pues también nos ayuda a mantener un orden y una base fundamental para actuar principalmente en caso de emergencia, donde se necesita saber exactamente cómo proceder y de la manera más rápida posible sin pensarlo dos veces. Darle una oportunidad a la eficacia, conocer todas las posibilidades y beneficios que nos atraerá,  sin duda en muchos casos nos abrirá las puertas a la creatividad y la innovación, y por lo tanto al éxito.

Espero que te sea de ayuda. Felipe González Gervaso

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