Empieza y perfecciona sobre la marcha. | Felipe Gonzalez Gervaso

Empieza y perfecciona sobre la marcha.

¿Estás pensando en iniciar un proyecto de emprendimiento? Seguro que has escuchado que el emprendimiento es mejor opción. Porque serás tú, quien tome control de tu vida y negocio. Sin embargo, debes tener en cuenta algunas consideraciones que te ayudaran a que tu proyecto no se quede estancado en su arranque.

Suele suceder que iniciamos con mucho ímpetu y luego vamos perdiendo fuerza en el camino. Algunos abandonan, otros, se mantienen firmes sin rendirse. Aunque esto no significa que no puedan adaptar sus proyecto de diferentes maneras para que sea productivo. De hecho, los que persisten, de la misma forma, van haciendo mejoras y adaptando sus planteamientos del negocio, según lo que van descubriendo en su trayectoria como emprendedores.

Inicia la planificación de tu emprendimiento.

 

 

  • Concebir y organizar la idea de emprendimiento. Es necesario que esa primera idea que quieres desarrollar sea acompañada por un sondeo de mercado. De la misma forma que definas el tipo de emprendimiento que quieres establecer.
  • Busca la oportunidad de mercado. Asegúrate de encontrar un espacio donde tu idea de negocio se vea respaldada por oportunidades de desarrollo en diferentes segmentos de mercado.
  • Planifica metas y objetivos según prioridades. Organiza cabalmente tu plan de negocio, basado en los resultados de tus estudios de mercado y oportunidades previamente realizados.
  • Apoyo financiero. En este sentido, debes tener clara, tu relación de gastos e inversión necesaria para que el proyecto inicie su actividad económica. Por lo que con tus planes de negocio, comienzas a buscar capital semilla. Sea con inversores, prestamos, subsidios o ayudas para emprendimiento.
  • Estructura cada etapa o fase de tu proyecto de emprendimiento. Esto permitirá que tu negocio tenga forma, lo que te ayudara a definir mejor los movimientos necesarios para que cada etapa se realice satisfactoriamente.
  • El mercadeo de tu negocio. Este paso es importante, pues deberás definir las diferentes herramientas y estrategias que utilizaras para dar a conocer tu producto en el nicho de mercado que has establecido como clientes potenciales.
  • Abrir las puertas del emprendimiento. Eso mismo. Das inicio a la comercialización de tu producto o servicio. Y analiza constantemente el impacto en tus clientes, para futuras mejoras del proyecto.
  • Mejora la estructura y planificación de tu segmento de mercado. En este punto, debes establecer tu planificación de metas y objetivos de corto, mediano y largo plazo para el desarrollo de tu emprendimiento. Con autoevaluaciones periódicas y programa de incentivos por meta lograda. Todo esto fundamentado en los resultados de la constante observación de la relación entre tu negocio y su nicho de mercado. Tomando en cuenta todas las aristas del contexto y la experiencia que vas obteniendo en tu campo de acción como emprendedor.
  • Inicia el proceso de crecimiento. Una vez finalizados y concretados los pasos anteriores, te resta planificar y estructurar metas de consolidación, que tengan como objetivo, estabilizarte dentro del nicho de mercado finalmente seleccionado y a la vez, permita el desarrollo y evolución dinámica de tu proyecto de negocio a la par del movimiento de mercado.

Unidades de negocio.

A continuación te presentamos las diferentes unidades de negocio. Desde las cuales debes ir estructurando las diferentes etapas de tu emprendimiento.

  • Dara a conocer tu negocio.
  • Operaciones. Aquí se centra el equipo creador del producto, o prestador del servicio.
  • Finanzas y contabilidad. Las cifras siempre te indican el rumbo a seguir.
  • Durante el crecimiento de tu proyecto, es necesario contar con un buen equipo de trabajo. Lo ideal sería un socio comercial, uno operativo y uno financiero.
  • Departamento de diseño. El equipo que se encargara de la imagen de tu negocio y de la puesta en escena de tus productos y servicios en el mercado. Siempre debe aportar por la excelencia y la impecabilidad de sus presentaciones.

Sin embargo, no obligatorio tener solo estas unidades de trabajo. Si tu proyecto requiere más es perfectamente válido. Igualmente en algunas de estas unidades, puedes contar con equipo subcontratado externo a tu negocio. Esto si los nueros financieros de productividad lo permiten.

Otro punto importante es que nunca mezcles tu s cunetas personales de las de la empresa. Evita situaciones engorrosas y hazte de cuentas mercantiles y comerciales desde el inicio si tu emprendimiento lo amerita por supuesto. Porque debes recordar que los sueldos de tu equipo dependerán de tu correcta administración. Contrariamente si está basado en servicios profesionales propios, es otro proceder.

Toma cada experiencia como una oportunidad de aprendizaje. Verás que al aplicar lo aprendido, tu proyecto mejorara cada vez más, fortaleciéndose y consolidándose en el tiempo y mercado.

NOTA: imagen de dominio público. De libre uso, sacada de pixabay.com

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