Emprendedor la diversificación en los negocios | Felipe Gonzalez Gervaso

Emprendedor la diversificación en los negocios

Después de que logras consolidar tu idea de negocio en una empresa exitosa dentro del mercado, empiezas a preguntarte sobre el siguiente paso que debes realizar para poder continuar creciendo y aumentando tus beneficios.

En este punto la idea de la diversificación de tu negocio es la que suena más atractiva. Existen muchas razones por la que estas en lo correcto. Puedes incrementar la facturación global, además de reducir el riesgo por concentración. La diversificación permite crear nuevas oportunidades de negocio para la empresa, esto se traduce en crecimiento o siendo más conservadores en las proyecciones,  en evitar el estancamiento.

Antes de diversificar

Es importante realizar un estudio del negocio antes de pensar en realizar tu plan de diversificación. En tu análisis recuerda incluir no solo los beneficios, sino los costos, las inversiones y el efecto que pueda tener sobre el  emprendimiento original.

Tipos de diversificación

Existen dos modalidades básicas para diversificación: la vertical y la horizontal. En el caso de la primera, la empresa extiende sus intereses a nuevas oportunidades dentro de la propia cadena productiva. Un ejemplo clásico sería el de un fabricante que decida abrir tiendas para vender directamente sus productos.

Las diversificaciones horizontales aprovechan una fortaleza o recurso de la empresa para ampliar sus negocios en nuevas actividades relacionadas, pero de distinto tipo. Por ejemplo, una publicación de idiomas podría desarrollar un método académico propio que pueda ofrecer a los clientes actuales.

Aspectos a prevenir

En un proceso de diversificación debes tener cuidado con desposicionar tu marca o que pierda valor. Esto puede suceder si es usada en exceso en diversos temas o productos muy diferentes.

Recuerda que la nueva idea de negocio va a consumir una gran cantidad de tiempo, energía e inversión. Lo que debes tomar en cuenta, en tu planificación es que esos recursos no provengan de los que tu empresa original todavía requiere. En estos momentos es posible que tengas que recurrir a un socio o una persona capacitada para ayudarte. Ten un especial cuidado con los gastos, no quieres llegar a un punto en que te arriesgues a perder dos proyectos.

Finalmente otro posible peligro, que debes evitar es pensar, con vanidad, que eres experto en cualquier campo de negocios. Es imperativo que recuerdes que otra vez necesitaras aprender nuevos conceptos y habilidades para afrontar los retos y problemas que la empresa diversificada tenga que desafiar.

Marcas y gestiones separadas

La nueva empresa, requerirá una estructura y gestión propia. Con independencia de si tu diversificación es del tipo vertical u horizontal, necesitaras profesionales de diferente formación para poner en funcionamiento este nuevo emprendimiento. Esto, por lo general, implica horarios y remuneraciones distintas de las que tiene tu empresa original.

Como te mencionamos anteriormente, es importante no forzar tu marca y su posicionamiento, por lo que es recomendable que crees una marca nueva para que acompañe a la empresa que nace en el proceso de diversificación.

Si te ha gustado este contenido, ¡Compártelo en tus redes sociales!

Share This