Actitud positiva. ¿Qué es el éxito sino un estado de ánimo? | Felipe Gonzalez Gervaso

El tener una actitud positiva ante los problemas y situaciones de la vida es lo que nos permitirá alcanzar el éxito. No se trata de negar que la vida presentan muchos obstáculos  y contratiempos  a su paso, sino más bien de luchar y superarlos siempre manteniendo positivismo y optimismo.

Siempre encontramos dificultades y grandes problemas  que pondrán a prueba nuestra fortaleza y entereza, pero aceptando que esto es algo natural, que la vida es así, pero con una actitud positiva, podemos superar cualquier cosa por muy difícil que parezca. Debemos siempre ver el lado positivo y evitar quedarnos atorados en un círculo vicioso de quejas y pesadumbre, porque esto solo nos lleva a ver lo negativo, que no nos deja apreciar que todo tiene una ganancia, que hasta de lo malo se obtienen experiencias positivas.

 

Las personas exitosas saben que el éxito va de la mano con la felicidad, y esto no quiere decir que una persona feliz esta carente de problemas y vive en una burbuja donde sólo hay paz y amor. La felicidad tiene que ver con la actitud positiva que esta persona asume ante sus problemas y todo su mundo exterior.

 

La felicidad también se refiere a celebrar y agradecer lo poco o mucho que se tenga, y a celebrar y agradecer cada logro que alcancemos aunque aún estemos lejos de nuestra meta final.

 

Por otro lado, está la productividad, parte fundamental para alcanzar el éxito. La productiva es la capacidad que tenemos de realizar acciones que nos permitan conseguir los objetivos y metas que nos vamos planteado apenas nuestra vida.  Si trabajamos con amor, con pasión, con total atención, nuestro índice de productividad será muy elevado. Aquí es donde fundamental que trabajemos en algo que de verdad nos guste y nos motive a cada día ser mejores, de esta manera nuestro estado de ánimo será excelente, y nuestra productividad se verá positivamente afectada.

 

Podrás haber dado cuenta que tu estado de ánimo influye directamente sobre tu índice de productividad. Si estás alegres y motivado, tu productividad  será elevada, mientras que si estas triste, distraído o estresado,  tu nivel no será bueno.

 

Cuando nos trazamos objetivos ocurre lo mismo que con nuestro nivel de productividad, nuestro estado de ánimo influirá directamente y de esta manera, habrá días donde estaremos increíblemente motivados y vamos a querer desarrollar todo lo planeado y más, mientras que habrá días donde ni siquiera vamos a querer  pensar en ello. Aquí es fundamental que sepamos que no podemos dejarnos esclavizar por nuestros sentimientos, que somos nosotros quienes los controlamos a ellos y a nuestra mente. Si dejamos que nuestro poder creador se vea interrumpido cada vez que nuestros ánimos se encuentren bajos, jamás lograremos alcanzar nuestra máxima productividad  y jamás lograremos alcanzar lo que tanto queremos y deseamos.

 

A través del pensamiento positivo día a día iras superando estas limitaciones. Piensa que no hay nada mejor que distraer la mente para lograr disolver las malas energías y los sentimientos negativos. Propone tomar acción y control de tu mente y sentimientos, se feliz y exitoso.

 

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