Hábitos que hicieron de Richard Branson el magnate que es hoy. | Felipe Gonzalez Gervaso | Felipe Gonzalez Gervaso

Richard Branson es una figura importantísima de los negocios gracias a su marca Virgin, el cual está constituido por más de 360 empresas en las que se encuentran sellos discográficos, aerolíneas internacionales, cadenas de gimnasios en toda Europa, producción de comics, servicios de internet y telefonía en Rusia, fábrica de bebidas carbonatadas y alcohólicas, distribuidora de videojuegos, propiedades en mansiones, agencia de turismo y la lista puede continuar y continuar.

Resulta difícil pensar que Richard Branson que en su infancia era un estudiante con malas calificaciones debido a su dislexia tuviera a sus 15 años dos empresas, que aunque no funcionaron realmente y se fueron a la quiebra, él no se rindió y decidió a ir por todo. Dejando la escuela  a los 16 años, emprendió un viaje donde decidió volver a empezar fundando su primer negocio exitoso: la revista Student con el cual incluso empezó una organización de beneficencia, y luego comenzó la magia.

Richard Branson seguía sus instintos, no se dejó llevar por el fracaso de sus primeros pasos y cuando sintió que debería emprender un viaje hacia un lugar desconocido porque ahí encontraría las oportunidades, el simplemente obedeció lo que sus impulsos le dictaban, no lo pensó ni le dio vueltas en su cabeza con dudas e inseguridades. Una vez que se volvió un gran empresario multimillonario, seguir sus instintos lo siguió ayudándolo a tomar decisiones en cuanto a tomar riesgos o no en sus empresas, sin embargo, estos instintos deben de estar alimentados de experiencia y conocimientos para que pueda dar como resultado el éxito.

Debido a su dislexia y al ser etiquetado como un niño que no servía para los estudios, bien pudo agachar la cabeza y esperar a que su autoestima cayera en picada, pero aprovechar sus obstáculos personales como un impulso para superarse a sí mismo también fue una actitud distintiva en su éxito. Todos tenemos ese algo que nos mantiene a raya en el camino de la vida, pero es necesario puntualizar que esos obstáculos no son reales y que  todos tenemos la capacidad de decidir si nuestros problemas físicos, financieros, personales, del hogar, entre otros son realmente un problema o no.

El aislamiento es el peor enemigo de todo emprendedor y empresario, todos, incluyendo Richard Branson, tuvieron que formar una red de trabajo que consiste en personas con experiencia, influyentes y con conocimientos quienes ayudan a que toda empresa cobre vida, en el caso de Branson y su firma de musical, tuvo que usar el poder de persuasión de agentes musicales y distribuidores para poder poner todo en marcha. También los buenos amigos y colegas pueden ayudar a cualquier empresario estresado a poder volver a la calma tomando consejos y escuchando palabras que necesitan escuchar cuando todo parece malo.

“El cliente siempre tiene la razón” es una frase que se ajusta a Richard Branson, pues él sabía que los clientes siempre tienen esa información que necesita para superar obstáculos, mejorar servicios e incluso crear nuevos. Sin embargo, es necesario siempre mantener el objetivo intacto para que tu empresa no pierda esencia.

Espero que te ayude.
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