Prepararse para Ganar | Felipe Gonzalez Gervaso | Felipe Gonzalez Gervaso

Prepararse para Ganar

 

La negociación es aquél proceso por el cual dos o más partes tratan de solucionar o terminar un conflicto entre ellos. Esta no se maneja por el uso de la fuerza bruta, al contrario, las partes deben llegar a concesiones por medio de la comunicación y la persuasión para poder alcanzar el compromiso, así lo asegura Felipe González Gervaso, experto en motivación y autoayuda.

Por lo tanto, lo ideal sería que los involucrados se comprometan a cumplir el trato por ambos acordado, sin embargo, nuestro especialista sostiene que existen varios tipos de negociaciones que nos prepararán para ganar según sea el caso en el que nos encontremos:

 

 

 

Negociación distributiva

La negociación distributiva se centra en la manera en la que deben ser repartidas las ganancias en juego entre las partes, sin ir más allá ni preguntarse cuáles son los intereses de cada quien.

 

Para aquéllos que se basan en este tipo de negociación, la habilidad de negociar radica en el engaño o en el ejercicio del poder, para llegar a hacer que el otro se doblegue y así obtener lo que se desea. Por esta razón, los que suelen usarla emplean el estilo duro, en el que se evidencia que para una de las partes poder ganar, la otra tiene que perder.

Potencial integrador

 

Para que una negociación posea un potencial integrador, el especialista Felipe González Gervaso comenta que es necesario involucrar por lo menos dos variables frente a los cuales los negociadores tengan preferencias diferentes. Sin embargo, ambas partes deben llegar a un acuerdo, tomando en cuenta los intereses que cada uno tiene respecto a lo que quieren lograr. En este caso obtendrían el modelo de negociación tradicional llamado ganar-ganar.

Negociación integrativa

 

En la negociación integrativa, el principio se basa en que los negociadores manifiesten deseos de ganancia mutua y una amplia cooperación entre ellas. Con este proceso comunicacional se procura acordar un resultado beneficioso para todas las partes involucradas en el conflicto.

 

El esquema final sería el de ganar-ganar, aunque si las partes no obtienen todo lo que desean, pueden lograr más de lo que podrían haber conseguido a través de otro modo de negociación.

 

Al darle orientación integrativa a la negociación se puede lograr un clima de confianza, reciprocidad y credibilidad mutua. De igual forma, se disminuyen los riesgos de revisar el acuerdo tiempo después, asegurando mayor estabilidad a la solución acordada.

 

Asimismo, el experto Felipe González Gervaso,  plantea que también se valora la creatividad, la búsqueda de opciones constructivas, la dinámica y la movilización de ideas, como de acciones nuevas, ya que se intenta convencer a la contraparte para trabajar juntos como socios no como competidores.

Foto: Pixabay.com

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